Pequeñas perlas literarias
La lenta tortuga caminaba sin parar, caminaba sin cesar. Cansada, fatigada, dolorida, sedienta… Necesitaba a su casa llegar, no por gusto, sí por necesidad. Y seguía y seguía alterada y angustiada sin apenas descansar. Nunca llegó, nunca su destino alcanzó. Hubiera dado su vida por un zumo de limón, por un zumo de melón y por un vaso de agua Lanjarón.
David Boza, 1º ESO B
Volcamos los días, las noches pasan, abre esa ventana que me muero de calor, miro para el cielo pero no encuentro nada, miro para el cielo buscándome una razón. Empuño un boli y una libreta con las hojas blancas; tras una línea aparecía una poesía: “Bebe de mi añejo ron para bailar mi son, niña, que está hecha de estrellas de mar porque las del cielo no se pueden tocar”
Teodoro Jiménez 1º ESO B
Te quiero, te quiero tanto no por quién eres, sino por quién soy cuando estoy contigo, ya que me haces sentir que soy el hombre más afortunado del mundo. Y te digo esto porque nunca te lastimaré, ya que ninguna persona merece tus lágrimas, y quien se las merezca no te hace llorar, y creo que ese hombre soy yo y le doy gracias a Dios por ponerte en mi vida, ya que tú puedes ser solamente una persona para el mundo, pero para mí tú eres mi mundo.
Teodoro Jiménez 1º ESO B